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Lo que debes saber sobre el lenguaje corporal en el romance...



 

El lenguaje corporal de evaluación se manifiesta de las siguientes maneras. Se encuentra el modo clásico, en el que las manos se posicionan unidas o entretejidas, como si se estuviera rezando en el templo; y, por supuesto,  también está la mano en la mejilla, como en la estatua de “El pensador”, de Rodin. La barbilla se frota ligeramente o se mira con fijeza aquello que se evalúa; se debe intentar inclinarse ligeramente y dirigir el oído ligeramente hacia aquello que evaluamos; estos son solamente otros ejemplos. Estos gestos suelen acompañarse de un cuerpo relajado. Al inclinarse hacia adelante, se puede estar indicando que la evaluación es positiva y, al inclinarse hacia atrás, quizás podría ser una evaluación negativa. El parpadeo o el cerrar de ojos son gestos que momentáneamente podrían acompañar el lenguaje corporal de la evaluación.

Otros gestos fundamentales del lenguaje corporal son aquellos que demuestran tristeza, tal como las lágrimas, la flacidez del cuerpo y el hablar con una entonación monótona.

La sorpresa, por otro lado, se demuestra con las cejas levantadas y la boca abierta, o con los ojos bien abiertos. La vergüenza se puede exhibir con la mirada hacia abajo o mirando a lo lejos, la cara ruborizada o simplemente mostrando cierta falta de interés en un tema y cambiando el tema de conversación casi de inmediato.

La cólera y la frustración pueden demostrarse de las siguientes maneras: una mirada fija y hostil, puños apretados, un gesto de meter los dedos entre el cabello y tal vez incluso tirar un poco de él, o quizás un golpe con el pie o pisar fuerte el suelo. Señalar o picotear a la otra persona con los dedos y las manos firmemente, sosteniendo las caderas, son indicadores seguros de una persona enojada.

Cuando una persona está a la defensiva exhibirá a menudo los siguientes comportamientos: brazos doblados, piernas cruzadas y manos en la espalda. Tomarán el tiempo mirando su reloj o mirarán hacia la puerta.

Más información acerca del lenguaje corporal y el romance, además de muchos otros temas mas que implican al lenguaje corporal, lo encontrarás en este fabuloso e interesante libro: Lenguaje Corporal 007.

Continuaremos con una historia y luego revisaremos algunos puntos básicos del lenguaje corporal. Después, iremos con el lenguaje corporal del romance y las diferencias en los comportamientos comunicativos de hombres y mujeres.

Estuve casado con una mujer maravillosa durante casi 15 años. Ella es algo reservada y por ende no es muy expresiva en su lenguaje corporal. A menudo, en situaciones sociales, su lenguaje corporal era malinterpretado por otras personas, pues la percibían como una mujer que proyectaba un aspecto de superioridad y a quien no le importaba lo que las personas opinaran de ella. Sin embargo, la realidad era todo lo opuesto. La verdad es que ella es una persona muy sensible y que sí le importan las opiniones de las otras personas.
Para ella, a veces era difícil entender el lenguaje corporal de las personas. Recuerdo una ocasión en la que atendíamos juntos a clases por la mañana, en un instituto de enseñanza superior. Esa mañana en particular nos detuvimos en la cafetería para comer algo rápido. El lugar estaba saturado de estudiantes que tenían prisa por tomar su desayuno antes de asistir a clases.

Esperamos en una larga cola hasta que llegó nuestro turno de ordenar la comida. La mujer que tomó nuestra orden era también la persona que cocinaba. Ella era una mujer de raza negra. El sudor bajaba por su frente como resultado de su constante actividad preparando alimentos y asistiendo a los clientes en tan poco tiempo. Su lenguaje corporal era claro y preciso, diciendo “haga su orden simple y rápida”. Y eso fue lo que yo hice, desayuno número uno de la combinación.

Mi esposa, por otra parte, era totalmente inconsciente del lenguaje corporal de esta mujer. Ella pidió algo que no estaba en el menú de combos rápidos: un huevo escalfado. La mujer puso las manos en las caderas y, con una voz dulce, le dijo, “¿un minuto, o dos?” Todos en la cafetería, excepto mi esposa, entendieron el sarcasmo de la cocinera y comenzaron a reírse. Mi esposa dijo cortésmente “un minuto, por favor”, totalmente inconsciente de lo que acababa de ocurrir.
Como pueden ver, si no estás poniendo la atención adecuada, es muy fácil malinterpretar el lenguaje corporal a tu alrededor. Comenzaremos con un pequeño repaso y después seguiremos con el lenguaje corporal romántico.

Puntos clave del lenguaje corporal

Aquí hay algunos gestos comunes y sus significados:
La persona que es segura de sí misma no tiene miedo de apropiarse del espacio que está a su alrededor

  • Una persona deshonesta típicamente tendrá prisa y hará mínimo contacto visual, además de que exhibirá a menudo gestos de ansiedad, tales como echar un vistazo oblicuo, o quizás una mirada al piso.  

El aburrimiento y la indiferencia se demuestran a través de gestos como el bostezo o la cara apoyada sobre la mano. Una persona aburrida mirará hacia todas partes, pero muy poco hacia la persona con la que esté hablando. La mirada hacia la salida es una muestra clara del aburrimiento.

Las parejas de solteros tienden a mantenerse juntos en las fiestas, mientras que los casados frecuentemente se separan. Las parejas que tienen problemas amorosos se tocan mucho menos que los otros y con frecuencia exageran en la formalidad.

El lenguaje corporal de la evaluación incluye tocarse la barbilla, inclinar la cabeza y parpadear. Una evaluación positiva se expresa cuando la persona se inclina hacia atrás.

La tristeza se muestra con lágrimas y un discurso llano.

La sorpresa se muestra con cejas levantadas, una boca abierta y tal vez con unos ojos muy abiertos.

La vergüenza se muestra mirando hacia abajo o también con una cara roja.
El enojo y la frustración se manifiestan con puños cerrados, dedos corriendo por el cabello y manos sujetando las caderas.

Cuando una persona se pone a la defensiva exhibirá los brazos cruzados.

La duda se expresa mordiéndose las uñas, tocándose las manos o, tal vez, con un tono de voz inusual. Una persona necesitada de certeza expresa ansiedad. En el caso de una mujer, ella podría llevarse las manos al cuello como intentando tocar un collar imaginario y verificar que esté allí todavía.

Comenzamos el estudio del lenguaje corporal del amor con un fragmento de la película Casablanca, probablemente la mejor película de amor que se ha producido. La situación histórica es la Segunda Guerra Mundial.

Nuestro héroe es Rick, primer papel romántico interpretado por Humphrey Bogart. Es un expatriado americano que prefiere mantener un bajo perfil en su propio santuario, llamado “El café de Rick”, ubicado en Casablanca, Marruecos.

Lo irónico de la película es que el gran drama no viene ni de la guerra ni de las bombas, tampoco de batallas ganadas heroicamente, sino del amor y de la lealtad. La mujer joven y hermosa que rompió el corazón de Rick tiempo antes, inesperadamente llega a Casablanca. El nombre de la mujer es Ilsa, papel realizado por la imponente Ingrid Bergman.

Su llegada detona un fuerte conflicto interno en Rick, entre el amor y la virtud. Por primera vez, él se ve forzado a elegir lados; debe decidir entre su amor por Ilsa, y hacer lo correcto; ayudándola a ella y a su esposo, el líder de la resistencia de Casablanca, a escapar de los nazis para que puedan seguir su lucha en contra de los chicos malos, Rick estaría huyendo de sus responsabilidades. Esta película está completamente conectada al amor y el romance, así que tomémonos un momento para ver una escena de esta película.

FRAGMENTO DE PELÍCULA
 
 Cien años atrás los humanos comenzaron a caminar erectos. Vivian en grupos pequeños como cazadores o recolectores. Hace aproximadamente 50.000 años nos desarrollamos en lo que somos hoy. Las diferencias en como nuestros ancestros vivían en el pasado afectaron nuestros rituales de cortejo hoy en día. Los hombres prehistóricos eran cazadores. Los hombres antiguos carecían de  buenas capacidades de comunicación y por esta razón se volvieron buenos en trabajar solitariamente.  Mientras que los hombres estaban cazando, las mujeres se encontraban trabajando juntas por cuestiones de seguridad. Por razones de supervivencia, se volvió necesario para una mujer ser aceptada por otras mujeres. Puede ser por esto que hoy en día las mujeres todavía tienen como prioridad mantener buenas relaciones. Quizás, es esta también la razón por lo que las mujeres hablan más que los hombres.

En tiempos pasados, como hoy en día, las mujeres requieren de dos cosas antes de compartir su amor: certeza de que van a tener seguridad y ayuda con su supervivencia. Las mujeres desean una relación cercana y significativa, mientras que los hombres son totalmente lo contrario y no tienen la necesidad de una relación tan cercana. Estas diferencias entre hombres y mujeres son la raíz de los muchos problemas que se presentan en las relaciones modernas.
En tiempos antiguos, se dice que los primeros matrimonios eran por captura, y no por preferencia. Después, los matrimonios arreglados aparecieron más por los beneficios que resultaban de hacer alianzas de negocios que se formaban entre familias. Muchos de los rituales de cortejo actuales, como pagarle la cena a una mujer o abrirle la puerta, tienen sus raíces en la época medieval.

A medida que avanzó el tiempo, el amor romántico se convirtió en la base del matrimonio. Las tradiciones evolucionaron. De acuerdo con una antigua tradición francesa, mientras la luna pasaba por sus distintas fases, una pareja enamorada tomaría una bebida hecha a base de miel. De ahí sale la expresión “luna de miel”. En la antigua Inglaterra, un caballero enviaba un par de guantes a su verdadero amor. Si la mujer usaba los guantes el domingo en la catedral, esa era la señal de aceptación de su amor.

El 14 de febrero es el día de los enamorados o de San Valentín en los Estados Unidos y como una manera de celebrar se intercambian caramelos, flores, u otras cosas para expresar amor. Se envían aproximadamente mil millones de tarjetas este día cada año por todo el mundo, haciendo del festejo algo muy especial. De hecho, es la segunda fecha más importante en envíos de tarjetas postales después de la Navidad. Las mujeres en general compran aproximadamente el 85% de todas las tarjetas el día de San Valentín.

Aunque hay varias creencias sobre el día de San Valentín y su conexión con el amor sentimental, el mito más conocido indica que había un sacerdote llamado Valentín, el cual rechazó obedecer la ley del emperador romano Claudius II; y es esta la que prefiero creer. El emperador Claudius ordenó que los jóvenes se mantuvieran solteros con la esperanza de aumentar su ejército; Claudius creía que los hombres casados no eran buenos soldados.
En desafío a esta orden, el sacerdote realizó secretamente las ceremonias de unión para los jóvenes. Claudius estuvo furioso al enterarse de que el sacerdote estaba realizando ceremonias clandestinas y, por su desafío, lo mandó al calabozo. En la víspera de su ejecución, Valentín escribió su primera tarjeta dirigida a la hija del carcelero, la chica joven de la cual él se había enamorado. Era una nota que decía: “De parte de tu Valentín”.

Algunos dicen que, mientras Valentín seguía encarcelado, la gente le dejaba pequeñas notas, plegadas y ocultas en rocas alrededor de su celda. Él encontraría estas pequeñas notas y, como agradecimiento, él ofrecería rezos en su nombre. Con la fundación del amor romántico, una nueva cultura del amor se originó, y una nueva clase de lengua vino con él.

Como yo sólo me puedo identificar con las relaciones heterosexuales, solamente discutiremos el lenguaje corporal romántico entre hombres y mujeres.

El aspecto más básico del lenguaje corporal romántico es, probablemente, que esta otra persona es tan cercana a ti que se coloca al lado tuyo en todos los aspectos. Esta distancia se relaciona directamente con la proporción de interés romántico que la persona en cuestión tiene en ti. Es decir, entre más cerca se coloque de ti, más interesado está en ti. Entre más lejos se coloque de ti, menos interesado está en tener una relación romántica contigo. La interpretación de distancias territoriales te permitirá determinar si alguien tiene un interés romántico en ti.
La distancia es indispensable porque ofrece a la otra persona la garantía de que tú no te acercarás y no la tocarás. Si la otra persona se posiciona a corta distancia, demuestra que no está en contra de que la toques y así da una señal de que puede tener un interés romántico sobre ti.

Las relaciones de amor tienden a surgir cuando menos nos lo esperamos. Las relaciones se forman en la profundidad de nuestro corazón. Nunca insistas en que el amor debe venir inmediatamente, quizás tu hora no ha llegado todavía y no estás listo para el amor, o quizás necesitas aprender más lecciones antes de que el verdadero amor llegue.

El amor es como el dinero: cuanto más lo persigues, más te elude. Pero, si te relajas y te confías, el amor puede venir cuando menos lo esperes. El amor es mágico. El amor hiere cuando la persona que amas no tiene ninguna idea de cómo te sientes. Haz una lista de las cualidades que quieres de una relación y, en esa misma lista, escribe las cualidades que tú posees y las que puedes aportar. ¿Atraerás el amor que estás buscando con esas cualidades? Para ser amado, debes ser adorable.  El lenguaje del amor se hace ver mucho mejor cuando demuestras tus sentimientos verdaderos. Usa tu lenguaje corporal para demostrarlos.

Básicos del lenguaje corporal sobre el amor y otras cosas

La posición del cuerpo puede transmitir tanto interés como carencia de interés en el romance. Imitar o copiar tu lenguaje corporal es una indicación que la otra persona está interesada en ti. Esto sucede a nivel subconsciente.

Con práctica, podrás utilizar tu lenguaje corporal como una recompensa o castigo. La manera en que haces esto es dando o quitando tu proximidad. De lejos, la primera tarea del lenguaje corporal es señalar interés y después esperar el lenguaje corporal recíproco. Los ojos hacen muchas señales. Inicialmente y de una distancia, una persona puede mirarte levemente por un tiempo mayor a lo que es normal, después deja de verte, después mira de nuevo por un período más largo y, si tu respondes tratando de encontrar o sosteniendo la mirada, entonces darás a entender el sentimiento de atracción mutua.

ROLE PLAY 21 El área blanca del ojo es un excelente indicador de la salud de alguien. Los hombres tienen una atracción biológica a las mujeres sanas debido a su capacidad de reproducir descendencias saludables. Todas las mujeres saben, o aprenden rápidamente, que el contacto visual activa el interés del hombre. Si una mujer quiere la atención de un hombre, con un pequeño contacto visual la conseguirá. Los ojos tienen una glándula minúscula en la parte inferior del párpado que segrega gotas. Cuando una persona está interesada en algo, los ojos se abren más y necesitan mayor lubricación; estas glándulas segregan el líquido que da a los ojos un aspecto brillante. Los ojos brillantes indican atracción hacia la otra persona. Todos hemos oído a una chica decir “había algo en sus ojos”.

Las mujeres se estimulan más rápido besando que con cualquier otra actividad física. Las mujeres acentúan los labios con maquillaje e incluso con inyecciones quirúrgicas especiales. Ellas saben que los hombres reconocen los labios carnosos como una señal sexual. Los gestos de la boca demuestran deseo. El besarse estimula las hormonas en ambos sexos. Estas hormonas no sólo se transmiten en los cuerpos de cada individuo, sino que también se intercambian a través de los labios, la boca y la lengua. Este estímulo causa cambios fisiológicos fuertes en ambos sexos. El movimiento de la boca en los hombres al decir palabras como “sensación, entre, especial, interior, profundamente, siempre, tú, etc.", tendrá un énfasis especial, por lo cual será del agrado de las mujeres.

Una expresión de coqueteo muy común en las mujeres, mientras hablan, es voltear su mirada hacia la derecha, ligeramente hacia arriba. Esto se debe a dos cosas: primero, expone gran parte de su área blanca del ojo y da una idea de su buena condición; segundo, mirar hacia arriba nos permite saber que ella está pensando y creándose una imagen mental del futuro. Si, por el contrario, la mujer mira ligeramente hacia arriba y al lado izquierdo, quiere decir que está teniendo reminiscencias de su pasado. Mirar hacia arriba y a la derecha es una técnica de coqueteo, y se puede realzar con rímel, sombra de ojo y cejas bien-formadas.

El constante parpadear de los ojos durante una conversación podría indicar que el interés en la persona es alto y algunas mujeres utilizan esto y lo resaltan con pestañas postizas, lo cual consigue atraer más la atención de los hombres.

Bajar los ojos, por otro lado, indica modestia y sumisión. La pupila no puede ser controlada conscientemente; por lo tanto, es un indicador confiable de emociones. Cuando la pupila es pequeña, indica una carencia del interés, y las pupilas dilatadas indican un interés muy alto. Por supuesto, esto también depende de las condiciones de iluminación en los alrededores.

En Suiza fue hecho un estudio científico en el que pidieron a un grupo de mujeres oler algunas camisetas sucias usadas por diversos hombres. Las mujeres podían oler las camisas y rechazar aquellas camisas que les fueran desagradables o poco interesantes. Las camisas habían sido usadas por diferentes varones. Las mujeres fueron atraídas a la ropa que fue usada por los varones con un sistema inmunológico muy diferente al suyo. Probablemente, esta diferencia en el sistema inmune permita que el varón y la hembra combinen sus defensas y den a sus descendientes las mejores oportunidades para la supervivencia.

Los varones y las hembras emiten feromonas. Una feromona es un producto químico que acciona una respuesta del comportamiento natural en otro miembro de la misma especie. En general, estos productos químicos se utilizan para estimular interés sexual en el sexo opuesto.
Pero, el mundo de los insectos por lo general no es muy atractivo para nosotros, los humanos. Entonces, ¿qué sucede con las feromonas en los humanos? Naturalmente, se han hecho demasiados intentos para explotar las feromonas comercialmente, y hay sustancias que se venden bajo la premisa de que contienen feromonas sexuales y actúan como afrodisíacos. Sin embargo, yo creo que estas aseveraciones son exageradas y no han sido demostradas científicamente.

El cuerpo y la vestimenta
Las mujeres se sienten atraídas hacia hombres que tienen en su fisonomía una mayor simetría. Leí una vez sobre un estudio que encontró que las mujeres tienen más orgasmos durante el sexo con los hombres cuyos cuerpos eran más simétricos, sin importar su nivel de romanticismo o de la experiencia sexual del hombre. Puedes cambiar fácilmente tu simetría al tener una postura favorecedora.

Vestirte en general un poco diferente y mejor a como lo hacen otras personas podría tener buenos resultados en tu vida amorosa. La clave aquí es que tu actitud empate con la manera en la que te vistes, tu personalidad debe serle congruente a las demás personas, conjuntamente con lo que están viendo.

Todos hemos visto al gallo que anda paseándose en el gallinero con su pecho hacia fuera. Para atraer a la persona que deseas, simplemente exhibe la parte superior de tu cuerpo hacia fuera.
Para los hombres, esto puede incluir un torso muscular. Para las mujeres, esto puede significar los pechos, las piernas, o las caderas. Acentúa tus fuerzas. Conoce tu propio cuerpo y presenta sus mejores cualidades.

Imitar es lo que separa a una buena galantería; ninguna otra cosa será más eficaz que reflejar el comportamiento del otro individuo. Lo que esto quiere decir es simplemente que tú vas a hacer lo mismo que el otro individuo. Si el individuo se inclina hacia adelante para decirte algo privado, tú también te inclinas en su dirección. Las parejas y los casados también exhiben señales en su lenguaje corporal del deseo de estar juntos. Ellos hacen cosas que reflejan los movimientos de su pareja. Si ves a una pareja con sus cuerpos en dirección opuesta o apartados el uno del otro, lo más probable es que hay problemas entre ellos. Si estás en pareja, una gran manera de expresar tu alegría de tenerle, es darle un beso más prolongado de lo usual.

Ahora, aquí hay algunos consejos para los hombres sobre cómo parecer más confiado y atractivo en una cita.

Evita hablar demasiado rápido.
Habla claramente y con calma.
Evita mostrarte nervioso.
Si estás de pie, trata de colocar tus manos en la parte posterior de tus bolsillos e inclínate gentilmente hacia atrás. Esto te dará una apariencia más relajada.
Cuando mires a una mujer, muéstrate confiado, sincero, directo y abierto.
Reírte de tus propios chistes demuestra una carencia de confianza, disminuye el humor y da la apariencia de que te estás esforzando demasiado por ser divertido.
Sé un oyente, no un hablador. Escucha lo que ella está diciendo.
Evita hablar de citas pasadas, en especial si aquellas fueron malas. Ella quiere saber sobre lo que has aprendido en tu vida hasta este punto y cuáles son los puntos positivos de tu persona.
Si una persona es capaz de ignorar las distracciones, tales como el celular sonando, gente que los interrumpe u otros obstáculos, entonces esa persona te está enviando un mensaje que dice “De verdad estoy interesado en ti y respeto la comunicación que hasta ahora tenemos.”

Lla cabeza inclinada significa curiosidad. Sin embargo, cuando está inclinada hacia un lado, eso podría indicar incertidumbre. Cuando una persona está interesada en ti, no dejará de mirarte. En un escenario cercano y personal, parpadearán menos, como si tuvieran miedo de perderse algo.

Un cabeceo apresurado dará el aspecto de impaciencia, mientras que un cabeceo más leve indicará comprensión y aprobación.

Cuando quieres escuchar más de la otra persona, debes ser paciente. Esto significa escuchar hasta que la otra persona haya terminado de hablar sin interrupciones o comentarios por parte tuya durante la conversación. Un cabeceo leve indicando que estás de acuerdo, permitirá a la otra persona mantener la conversación.

Las mujeres jugarán con el pelo y se mojarán los labios al sentirse atractivas. Una mujer moverá su mano a través de la mesa y ocasionalmente mirará la tuya. Quizás tocará tu hombro u otra parte de tu cuerpo en ocasiones.

Cuando una mujer está hablando, se tocará la pierna o la cara, imaginándose que eres tú quien la está tocando.

Con cierta discreción, la mujer puede frotar ligeramente sus brazos, la pierna o la cara. Esto se puede interpretar como un deseo interior de ser tocada o de tocar de esta forma. Una persona que está interesada en ti puede señalarte sutilmente con el pie, la rodilla, el brazo o la cabeza. Es una señal que dice “Quisiera ir hacia ti” y que generalmente llevamos a cabo de  manera inconsciente.

Es importante comprender las diferencias en los estilos comunicativos de hombres y mujeres para mantener una relación amorosa. Aquí hay algunos consejos que serán de gran ayuda para ambos géneros.

Las mujeres tienden a hablar y escuchar más rápido que los hombres. Una mujer debe pedir lo que quiera directamente. Indirectas sutiles no funcionan con los hombres. Una mujer debe entender que cualquier ropa que use está muy bien para un hombre. Un hombre nunca sabe ni qué día de la semana es hoy, y nunca lo sabrá. Marca los aniversarios en un calendario y asegúrate de ponerlo casi en nuestras narices.

Las mujeres tienden a extender y a apegarse a un tema de discusión por un tiempo prolongado hasta que todo se ha discutido a profundidad y se puede avanzar a otro asunto que le concierna. Los hombres no pasan tantas horas tratando de definir el por qué, el cuándo y el cómo; ellos prefieren solucionar los asuntos lo más pronto posible para evadir problemas emocionales y sentimentalismos.

Las mujeres hacen acusaciones indirectas y los hombres hacen acusaciones directas. Las mujeres son más cooperativas al hablar; los hombres son competitivos al hablar. Las mujeres intentan ver el problema con profundo detalle, los hombres intentan limitar las cosas y prefieren dar consejos a otros. Los hombres hacen pocas preguntas, son testarudos y quieren resolver problemas en un lapso muy corto.

Los hombres son simples. Aliméntalos. Ayúdales con su trabajo. Dales un poco de sexo y harán cualquier cosa que les pidas. Un ejemplo de cómo somos de simples los hombres: da una mirada a su cuarto de baño. Un hombre tiene aproximadamente seis artículos en su cuarto de baño: un cepillo de dientes, una crema dental, una crema de afeitar, una maquinilla de afeitar, una barra de jabón y una toalla. Las mujeres son más vulnerables. Si quieres que ella confíe en ti, necesitas hacer las cosas que te ayudarán a adquirir esa confianza que dejó de existir en cierto punto en la historia evolutiva. Lo que infunde la confianza en una mujer es un hombre que valora y cumple su palabra.

Las mujeres tienen una habilidad inconsciente para evaluar el lenguaje corporal, el tono de la voz y las palabras usadas por los hombres es como se ayudan para determinar cómo está progresando una relación. Las mujeres observan y mantienen un registro de las cosas más insignificantes de lo que hace un hombre. Tienen memorias increíbles y siempre mantienen un recuento de los hechos. Hombres, no miran a otros para subsistir; para un hombre, una relación de mucho apego representa una gran responsabilidad. Los hombres son criaturas simples, quieren comer, tener sexo y dormir, o divertirse, por lo general. Los hombres transmiten señales de lenguaje corporal cuando quieren sexo. Las mujeres leen estas señales y eluden el acto o simplemente los hacen esperar para intentar conseguir lo que cada mujer quiere, y eso es seguridad, respeto y supervivencia.

Las mujeres entienden que mirándose atractivas aseguran su protección y supervivencia. Las mujeres saben lo que quieren de los hombres y por tanto, gastan tiempo y considerables sumas de dinero intentando aparentar ser jóvenes y atractivas. La manera más rápida de tener éxito con las mujeres es probarle a ella que tú realmente la valoras y que te importa lo que ella piensa. Esto implica el deseo por parte tuya de mantener una relación llevadera. Mira sus ojos y escucha realmente lo que ella tiene que decir. Ésta es la cosa más fácil que un hombre puede hacer para capturar a una mujer.

Las mujeres necesitan expresar cómo se sienten. Es así cómo ellas desarrollan sus relaciones personales. Desafortunadamente, esto a menudo hace al hombre pensar que es un modo de manipulación. Las mujeres no quieren manipular, sólo quieren ser entendidas. Simplemente escúchala y acéptala cómo es.

En casi todas las especies, la decisión final de aceptar al varón para ser el padre del hijo es de la hembra. Una mujer sufre por horas y pierde mucha energía al dar a luz y criar a un niño. Para hacer esta labor mejor, ella necesita atraer a un hombre que sea el mejor padre para su cría. Las mujeres quieren tener opciones, así que buscan al mejor hombre.       Lo mejor para una mujer significa que el varón pueda ayudarle a procrear los bebés más sanos y que pueda proteger y apoyar en la larga trayectoria de ser padres. El lenguaje corporal del varón es uno de los factores principales que atrae a la mujer para seleccionar a su compañero.

A continuación y para variar un poco el tema, discutiremos el espacio personal, cómo controlar el lenguaje corporal, el tono de voz y el lenguaje corporal correcto para mostrar en presentaciones grupales. Más adelante cubriremos las diferencias de lenguaje corporal en diversas culturas y cómo factores temporales se relacionan con éste.

Las personas reaccionan de diversas formas cuando alguien invade su espacio personal. Los interrogadores de la policía utilizan el espacio personal como una ventaja cuando están interrogando a un sospecho. ¿Alguna vez has visto un programa de televisión en donde el criminal es interrogado y está sentado en una silla pequeña sin coderas y alejado de la mesa?          
Observa qué tan cerca están los investigadores; notarás que ellos están invadiendo el espacio personal del sospechoso y, asimismo, lo acosan y le gritan hasta que el acusado finalmente provee la información que ellos requieren. Los interrogadores infligen malestar en el sospechoso invadiendo su espacio personal al punto en que el criminal termina por ablandarse y confesar su culpabilidad.

Cualquier hombre podrá decirte que el inodoro que está al fondo en un baño público es el que se utiliza con más frecuencia. Las personas demandan su espacio dejando un objeto personal, tal como sus anteojos o una revista en alguna silla,  y así declaran al resto del mundo que ese es su territorio personal.

La geografía crea diversas necesidades de espacio personal para cada quién. Un granjero o una persona que vive en el campo necesitará un espacio personal mayor al que necesite alguien que vive en la ciudad. Observa a las personas al marcar su territorio poniendo cercas, paredes y puertas. Un automóvil permite que uno aumente su espacio personal, es una especie de extensión. Hace algunos años un SUV nombrado Hummer llegó a ser muy popular debido a su tamaño. Parece que un vehículo tiene a veces el efecto de enfatizar el tamaño de nuestro espacio personal. La ira y la hostilidad entre los conductores es lo que llamamos en los Estados Unidos “ira del camino”. Incluso si no hay peligro implicado, el conductor pasará por un cambio emocional, se molestará y atacará al otro conductor. Las personas que están de pie tienden a aparentar más poder en comparación a aquellas que están sentadas. La razón es que si están de pie, están ocupando más espacio. En las negociaciones puedes tomar ventaja de esto. Intenta moverte alrededor para que todos aquellas personas que estén en el lugar sientan que su presencia es menos significativa que la tuya; esto puede funcionar a tu favor en los negocios.

Uno de nuestros instintos más básicos implica la conservación de nuestro espacio personal. Notemos que, cuando alguien consigue acercarse demasiado a nosotros, nos sentimos incómodos. Inconscientemente, cada uno de nosotros sabe la distancia apropiada que debe haber entre personas de nuestra propia cultura. Cuando, por diferentes circunstancias, se fuerza a individuos a estar muy juntos el uno del otro, como sucedería dentro de un elevador, cada individuo se encarga de mirar al piso o en dirección opuesta al grupo de personas para evadir el contacto visual.

No tengas miedo de sonreír. Nunca he entendido a la gente temerosa de hacerlo. Visita cualquier ciudad importante y verás zombis caminando por las calles, con la mirada en blanco como si fueran muertos vivientes de alguna película de terror. El temor al rechazo es tan grande que las personas tienen miedo de sonreír. En un capítulo posterior les enseñaré cómo perder el miedo al rechazo, pero permítanme decir esto por ahora: si quieren hacer dinero, tendrán que perder el miedo al rechazo.

Sonreír tiene dos ventajas: en primer lugar, agradarás a la persona con quien estás; en segundo lugar, sonreír tiene un efecto poderoso a nivel emocional. Si no estás contento, pon una sonrisa en tu cara y comenzarás a sentirte feliz.

Al mostrar un lenguaje corporal adecuado, reduces los mensajes contradictorios. Tu lenguaje corporal debe ser congruente con lo que estás diciendo. No sólo darás una buena primera impresión, sino que además ésta será duradera. Para cambiar tu lenguaje corporal, deberás estar consciente de lo que tu lenguaje corporal dice y cómo lo dice.

Pon atención a cómo te sientas, cómo te paras, cómo utilizas las manos y las piernas, lo que estás haciendo mientras hablas con alguien.

Trata de no cruzar los brazos y las piernas demasiado. Esto da la apariencia de una persona que se está protegiendo a sí misma. Mantén los brazos y las piernas abiertas. También es importante mantener un buen contacto visual. Si estás hablando con varias personas, establece contacto visual con cada una de ellas.

Un contacto visual débil dará la sensación de que eres inseguro, tal vez deshonesto, o de que tienes algo que ocultar. Ten cuidado de no exagerar en el uso del contacto visual o la otra persona podría sentir que eres un poco extraño, y tal vez piense que estás interesado en sus órganos vitales o su cartera, o simplemente que eres un pervertido.

Mueve la cabeza de vez en cuando para dar a entender a la persona con la que hablas que estás interesado y que lo estás escuchando.

Toma un poco de distancia cuando estés sentado o de pie. Esto indicará a la otra persona que estás cómodo contigo mismo.

Acércate hacia la otra persona, pero no exageres al hacerlo; quieres demostrarle que estás interesado en lo que está diciendo. Ten cuidado de no inclinarte demasiado, porque podría parecer que necesitas desesperadamente de su aprobación.

Evita tocar tu cara, inquietarte, golpear ligeramente las piernas o golpear ligeramente la mano en la mesa, ya que estos movimientos pueden comunicar cierto tipo de nerviosismo y distraer a la otra persona. Disminuir la tensión no sólo da la impresión de estar más tranquilo y confiable, también ayuda a disminuir el estrés y da la apariencia de que estás calmado y confiado en ti mismo. También hará que te sientas menos estresado.

Si alguien se dirige hacia ti, evita voltear rápidamente, da la vuelta un poco más lentamente.
Utiliza tus manos con confianza para comunicar. Tus manos podrían agregar peso a algún punto que estés intentando aclarar. Procura no utilizar las manos demasiado, o esto podría llegar a ser una distracción para la otra persona.

A manera de ejemplo, no es recomendable que sostengas una bebida enfrente de ti. Esto puede dar la impresión de que te estás protegiendo.

Trata de practicar para mejorar tu lenguaje corporal. Una buena manera de hacer esto es exagerar tus movimientos. Por ejemplo, trata de sentarte con las piernas ridículamente apartadas o sentarte muy recto en una actitud muy tensa por un rato. No te preocupes de lo que puedan pensar los demás, la realidad es que los demás están ocupados pensado en otras cosas, y no estarán prestando atención a lo que haces. ¿Recuerdas cuando eras un niño y hacías algo malo? ¿Recuerdas que, aunque tu mamá estuviera realmente enojada contigo y te castigara, podías decir (por la mirada en sus ojos) que ya te había perdonado y que todo iba a estar bien?

Un ejemplo perfecto de un mensaje contradictorio es una situación que pasó con mi hija de catorce años la semana pasada. Ella es estudiante con honores. Como resultado de una broma que ella y su amiga le hicieron a una de sus maestras, se le prohibió asistir a clases los últimos tres días de escuela y no pudo asistir a los eventos de final de año. Su madre estaba muy molesta al respecto y quería que yo hablará con mi hija respecto a lo sucedido. Le expliqué a mi esposa que sería difícil hablar o castigar a mi hija porque no podría controlar mi lenguaje corporal. En mi opinión, la broma que las muchachas habían hecho a su maestra, y por lo fueron suspendidas, había sido muy divertida. Para poder reprenderla, tendría que poner una cara muy seria, algo que yo sabía que no podría hacer.

A menudo, si la compañía de alguien no nos agrada mucho, puede ser difícil decirle directamente lo que sentimos. Sin embargo, es cierto que constantemente lo hacemos voluntaria o involuntariamente a través de nuestro lenguaje corporal. Lo contrario habría pasado en el caso de mi hija. Podía haber dicho que estaba muy enojado con ella, pero mis palabras y mi lenguaje corporal habrían comunicado algo totalmente diferente. Esto suele confundir a las personas receptoras del mensaje. Llamamos a estos comportamientos “mensajes dobles” o “señales dobles”, pues hay un mensaje que va en las palabras y otro distinto en el lenguaje corporal. En ocasiones es difícil encubrir nuestros sentimientos, ya que nuestra comunicación corporal nos delata. La gente da a conocer sus verdaderas intenciones con su lenguaje corporal. Diversas investigaciones indican que la gente presta más atención al lenguaje corporal y está predispuesta a juzgar cómo es una persona de acuerdo al mismo. La gente sabe que, muchas veces, una imagen o una señal pueden decir más que mil palabras.

El tono de la voz de una persona con frecuencia se encargará de comunicar sus verdaderos sentimientos. Una pregunta tan sencilla como “¿Vas a venir conmigo?” podría tener diversos significados, dependiendo del tono de voz con el que fue hecha: cólera, decepción o felicidad, entre otros.

Cuando tiembla la voz de las personas, esto podría significar que están asustados, inseguros o quizás enojados. Por otro lado, cuando una persona usa “la tos”, esto podría significar que quieren hablar sin ninguna interrupción o ganar tiempo, o quizás estén sufriendo solamente de una alergia. Cuando la gente se siente insegura, está mintiendo, o necesita tiempo para pensar, hace uso de muletillas como “aaah” y “mmm”, entre otras vacilaciones que comunican esas sensaciones ocultas. El silencio es otro aspecto importante en la comunicación.

La distancia física que guardamos unos con otros y la reacción que tenemos cuando otros se nos acercan, tiene mucho que decir sobre qué sentimos tenemos ante determinada situación. La distancia personal que cada persona requiere para sentirse cómoda con alguien más está fuertemente influenciada por nuestra cultura. Por ejemplo, si ves a dos personas que están paradas una muy cerca de la otra, y hablan más bajo que de costumbre, podrías con razón sospechar que no quieren que nadie más escuche aquello de lo que hablan.

Los elevadores son lugares interesantes con respecto al lenguaje corporal, y son también lugares ideales para adquirir nuevos clientes. La próxima vez que entres a un elevador saturado, en lugar de situarte al frente, mirando la puerta, colócate mirando a las personas y para crear un poco de tensión sonríe.

Recuerdo una ocasión en la que hice esto en la oficina de inversión de Merrill Lynch, situada en un edificio en el centro de San Diego. Estaba allí para liquidar una inversión. Después de concluir mi negocio, entré al elevador para descender y me encontré con personas de negocios que se mostraban con aspectos indiferentes mirando a un vacío. Bueno, yo con mi mirada sonriente, mis zapatos casuales, pantalones cortos y camisa del club de yates, miré a cada uno de ellos e hice una evaluación rápida que me decía que estas personas estaban estresadas por el trabajo y que tenían una gran necesidad de un lindo paseo en bote. Me presenté con ellos y les expliqué que vendía botes y que, en mi opinión, cada uno de ellos se beneficiaría increíblemente obteniendo uno. Durante la risa que sucedió a mi introducción pasé mis tarjetas de negocios. Ese encuentro en el elevador dio lugar a la venta de un yate fino tan solo unas semanas después.

Todos nosotros, en una u otra ocasión, nos vemos obligados a hablar frente a grupos de personas. Aquí hay algunos tips que te ayudarán a presentarte profesionalmente y asegurar que tu siguiente presentación produzca los resultados que deseas.

Tu entrada es importante. Recuerda que todo es una gran actuación, y la tercera llamada comienza en el minuto en el que tú llegas.

Mantén tu cabeza en alto, camina recto y mira directamente a tu audiencia. Haz contacto visual. Qué mejor manera de ocultar el miedo que palpita por todo tu cuerpo.

Si estás de pie o sentado, asegúrate de que ambos pies estén bien plantados en el suelo. No te coloques ni te sientes con tu peso inclinado a un lado o al otro. Cuando tu cuerpo está desequilibrado, estás enviando un mensaje subconsciente a tus oyentes de que estás inseguro de ti mismo y de lo que estás diciendo.

Elimina los pequeños gestos molestos como la inquietud o sonar el cambio que está en tu bolsillo, así como la muletilla física de balancearte hacia adelante y hacia atrás. Estos movimientos tienden a distraer a la audiencia.

Evita leer tus notas: eso quebrantará la comunicación entre tu audiencia y tú. Haz contacto visual con cada uno de ellos, esto los mantendrá interesados.

Vístete apropiadamente para la ocasión, pero un poco mejor que todos los demás. 

Cuanto más grande sea el grupo, más grande y más lentamente tienes que hacer los gestos. Si estás hablando a grupos más pequeños, utiliza gestos y movimientos más pequeños y rápidos.
Mantén las manos en la parte posterior durante el tiempo de preguntas y respuestas, pero ten cuidado de no sobrepasarte.

  • Camina alrededor; sé entusiasta con tu voz y también con tu cuerpo.
  • Al inicio de este seminario, hablé brevemente sobre el viaje que hice cuando era sólo un joven. Ese viaje duró tres años, y recorrí alrededor de 20,000 millas de océano en mi viejo bote que no tenía motor. Aquí hay una historia sobre una de las islas que visité y el lenguaje corporal que conocí.

Para esta historia, haré que dejemos esta sala de conferencias y los llevaré a un lugar en el que el sol brilla diariamente y las mujeres nativas usan flores en el cabello.

Ese día era diferente
En el lugar, había un grupo de cientos de nativos que aparentaban ser hostiles. El nombre del espacio era Majuro, la isla principal de Marshalls, que a su vez formaba parte de una cadena de islas pertenecientes a Micronesia, cerca de 4,828.03 kilómetros al sudoeste de Hawaii en medio del Océano Pacífico.

Eran los años ochenta. Me acercaba al embarcadero de concreto antiguo y de pronto me di cuenta de que lo hacía muy de prisa. Mi barco de vela “ISIS” de 15.24 metros no tenía ningún motor. Navegar hasta los muelles en un barco de vela puede ser una tarea difícil. Me aparté del muelle, maniobré mi arco con el viento y bajé la vela. Traté de acercarme al muelle de nuevo disminuyendo la velocidad; no fue cosa fácil pero lo logré. Acerqué mi barco, que pesaba aproximadamente 28 toneladas, al muelle donde se localizaban los nativos (que tenían apariencia de ser muy rudos) y arrojé mi soga. Ellos no hicieron caso a mi súplica de ayuda y se alejaron del muelle, dejando la soga flotando en el agua. Salté del barco empujando a 3 ó 4 personas a mi paso, asegurando mi barco en el muelle. Hice mi saludo con las más agradables palabras y en un modo muy sarcástico. Exhibiendo una fanfarronería norteamericana, arrogante y exagerada, me moví lentamente para asegurar la soga del barco. Los nativos se dispersaron y tomaron una nueva posición alrededor de 30 metros del barco, mirándome fijamente con un silencio muy frío.

En esos días, la navegación de satélite no existía para el dueño de un yate. Los sistemas de navegación eran antiguos, se utilizaba un compás para trazar la posición y se tomaba como referencia a la luna y las estrellas. Ciertas áreas del océano eran muy bonitas, pero muchas de ellas se encontraban fuera de los límites de navegación para casi todos los marineros, pues era sabido que esos lugares eran peligrosos por sus fuertes corrientes, multiplicidad de arrecifes y bajas mareas. Las islas de Micronesia son casi imposibles de ver desde la cubierta de un barco de vela hasta que estas ahí, y por está razón la mayoría de la comunidad de navegación evita viajar a estas islas. Y, por supuesto, esta era la razón por la que yo estaba allí: ¡el peligro! A mis veinte y pico de años de edad, el tener miedo no iba con mi personalidad, sino que el peligro y el riesgo eran mi modo de vida. Yo pensaba que era indestructible y que viviría para siempre. Más tarde, en ese mismo día, me di cuenta de que había leído mal el lenguaje corporal de los espectadores en el muelle. Los espectadores estaban aterrorizados por mí y por mi barco. ¿Cómo podía haber leído mal su lenguaje corporal?

 En los días subsecuentes, los residentes de la isla harían visitas diarias a mi barco, trayendo varios regalos para mí y para mi tripulación, como pescado fresco, fruta y verduras.

No todo el lenguaje corporal es aprendido. Algunos estudios indican que el lenguaje corporal tiene un porcentaje genético. Leí una vez un estudio que fue hecho hace tiempo, el cual comparaba los gestos de los bebés ciegos con los de los bebés normales. Hay ciertas cosas que ninguno de nosotros puede controlar, como por ejemplo: el sexo, la raza, la edad, la altura, etc. Sin embargo, también hay otras cosas que, con un poco de energía, podemos cambiar. Por ejemplo, tu modo de vestir, tu cabello, tu peso, etc. Hay, también, ciertos rasgos que decidimos mostrar dependiendo de la situación, como el contacto visual, el modo de hablar o tono de voz, etc.

La cultura y los valores occidentales han diluído los gestos tradicionales del mundo occidental a partir de la televisión y las películas. Esta homogeinización de los gestos humanos continúa.


En las culturas Latina, Mediterránea, Árabe, Africana, Francesa, Española, Italiana y Griega, la interacción personal involucra un grado notorio de contacto físico y proximidad interpersonal.

Las culturas de Estados Unidos, el norte de Europa y Asia son exactamente lo contrario; tocarse no es recomendable fuera de relaciones íntimas.

En China, hacer negocios es un proceso que se cocina lentamente. Un arrebato de cólera pude ser una técnica de negociación apropiada para un americano, pero para el chino esto puede significar un suicidio en una relación de negocios.

En Japón, la mirada hacia abajo puede ser tomada como una manera de demostrar respeto; no obstante, para un latino este comportamiento podría ser interpretado como falta de confianza.

En Argentina, un abrazo se puede usar para comunicar confianza en una relación; pero, para un europeo del norte, esto puede ser considerado un comportamiento inapropiado en cuestión de negocios.

En las culturas asiáticas, un saludo típico puede ser un apretón de manos o una leve inclinación de cabeza, pero hay que tener cuidado de no hacer contacto visual.

Exhibir una boca abierta, como sucede en un bostezo o al mostrar una risa abierta de par en par se considera grosero en culturas asiáticas; por lo tanto, las mujeres tienen que cubrirse la boca al reír. Por otro lado, podrías ver a personas del mismo sexo caminando de la mano. Este es, simplemente, un gesto de amistad.

Igual que en Japón, los chinos no son una sociedad orientada al contacto físico. Es curioso pero, en los lugares públicos, la manera en que los chinos interactúan es completamente distinta a como lo harían usualmente; en los almacenes, autobuses o transportes públicos, por ejemplo, empujar es una conducta completamente aceptable. Los chinos tienden a evitar decir “no”. Los americanos, por otra parte, no tienen dificultad con decir “no”. A los americanos se les enseña a saludar de mano y con firmeza desde una edad muy temprana.

Estos gestos varían considerablemente en diversas regiones y si tú no hablas el mismo lenguaje corporal que las otras personas, podría haber malos entendidos o consecuencias negativas.
El músico Jimmy Buffet dijo “(…) el dinero es basura en Ecuador, así que me compré un nuevo juego de ropa (…)”.  Aún hoy, no puedo entender el significado de esas palabras. Así que, una vez dicho eso, continuemos con el siguiente tema, que es la “sincronización” del lenguaje corporal.

La sincronización del lenguaje corporal puede llegar a determinar la validez del mensaje en cuestión. Busca las pistas del engaño cuando los gestos emocionales contradigan lo que expresan las palabras. Un buen ejemplo puede ser la situación de una persona al momento de recibir un regalo. Todos hemos hecho esto y lo hemos visto suceder alguna vez; una persona dice “¡Me fascina!” al recibir un regalo y entonces sonríe, en lugar de sonreír primero y después hacer la declaración.

Personalmente, he visto la carencia de sincronización del lenguaje corporal y el verbal en el caso de parejas cuando un individuo le pregunta a otro si lo ama. En este caso, si la respuesta no está acompañada con el lenguaje corporal apropiado, el receptor va a estar en un gran apuro.
Cuando el mensaje no-verbal no va de acuerdo a las palabras, se está sugiriendo una falta de honestidad y emociones fingidas.

El lenguaje corporal que toma lugar en las parejas puede darnos claves sobre la relación que llevan. ¿Las personas se mantienen muy cerca una de la otra? ¿Mantienen sus cuerpos separados? ¿Caminan uno junto al otro o uno frente al otro? Algunas veces podrías decir cosas que en realidad no quieres decir y con el lenguaje corporal correcto seguir comunicando perfectamente tu mensaje.

Esto me sucedió recientemente cuando pasaba por el puesto de seguridad en el aeropuerto internacional de La Paz, Bolivia; era la tercera vez que pasaba por ahí en un mes. La policía militar se colocaba con sus armas automáticas en una segunda revisión especial en la que cuestionaban a pasajeros sospechosos. Fui reconocido por uno de los militares encargados y me hizo la seña de que me saliera de la formación de pasajeros. El militar me preguntó qué llevaba en un pequeño morral que tenía conmigo y lo tomó de mis manos. Respondí que solamente llevaba algunos kilos de cocaína, órganos humanos de niños envueltos en hielo para un cliente americano y un surtido de armas, pero le aseguré que no llevaba ningún artículo que requiriera pagar impuestos o algún explosivo, que, por supuesto, está prohibido llevar en los aviones. Una vez que le di esta información, él puso su brazo en mi hombro y me pasó al frente de la línea. Nos habíamos encontrado en una de mis visitas anteriores y ahora nos  habíamos hecho buenos amigos.

Esto demuestra a la perfección cómo podrías decir la oración más llena de significado sin la expresión adecuada y nadie va a creer lo que estés diciendo. Tu lenguaje corporal es lo que da el significado a las palabras y al mensaje.

Las calles de la ciudad son un gran lugar para observar el lenguaje corporal de los humanos, especialmente si ponemos atención a los usuarios de teléfonos celulares. El lenguaje corporal en los usuarios de teléfonos celulares ha sido un asunto de discusión en estos últimos años.
Una persona predominante intentará utilizar tanto espacio como le sea posible y actuará desinteresado en lo que está pasando a su alrededor. El más reservado o introvertido, por otra parte, tratará de buscar un espacio al lado de una pared o en un hueco, e intentará dirigir su negocio en privado. Los usuarios de teléfonos celulares exhiben típicamente dos diversos estilos de movimiento de ojos. Primero, están las personas cuyos ojos se están moviendo por todas partes y, al contrario de éstos, hay aquellos usuarios que, con una mirada fija al vacío, imaginan o visualizan a la persona con la que están hablando.

Ajusta tu lenguaje corporal para que concuerde con las personas con las que hablas. Los gestos más vibrantes están bien para un grupo de jóvenes, pero tal vez podrían irritar a las personas mayores o más conservadoras.

En 1967, Desmond Morris escribió el libro El mono desnudo. Dos años más tarde, publicó otro libro titulado El zoológico humano; estos libros fueron mis introducciones al lenguaje corporal. Durante varios años leí estos libros varias veces. En El mono desnudo, Desmond Morris explicó sus teorías con un enfoque sobre la humanidad y nuestra semejanza con los monos. Su libro El zoológico humano fue una continuación de su última publicación, en el que analizaba la conducta humana en las grandes sociedades modernas y su semejanza al comportamiento animal en cautiverio, más específicamente, en el zoológico.

Desde su publicación, muchas de las teorías de Morris explicaban los elementos de la conducta humana, cuyos argumentos han sido atacados por ser incorrectos o excesivamente simplistas. Encontré estos libros absolutamente entretenidos cuando los leí. La mayoría de los expertos en el tema estarán de acuerdo y darán el crédito a Morris por la discusión del comportamiento humano-animal. Mi padre era veterinario. Durante años, lo asistí de vez en cuando en el hospital veterinario. Durante ese tiempo, aprendí que el lenguaje corporal de los animales es extremadamente importante de entender. Semejante al de los seres humanos, la manera que un animal tiene para comunicarse con nosotros es a través de su cuerpo. Cada animal tiene un lenguaje corporal muy distinto. El aprendizaje del lenguaje de un animal cuando quiere estar solo tiene sus ventajas, especialmente cuando se refiere a tu seguridad personal.

Siempre he encontrado interesante el hecho de que algunas de las cosas más básicas de la vida no son enseñadas en la escuela. Cosas como comprar una casa, manejar una cuenta de banco o una negociación simple, entre otras. Lo mismo pasa con el lenguaje corporal. El lenguaje corporal es algo que rara vez se enseña en la escuela. Creciendo en la sociedad, aprendemos el lenguaje corporal en gran parte observando a otras personas en nuestra cultura e imitándolas. Murmurando o gritando conseguimos la atención de las personas con eficacia, mucho más que hablando con un tono de voz normal. Los niños aprenden esto a muy temprana edad. Yo viajo mucho y me parece fascinante observar las diferencias en el lenguaje corporal de distintos países. En los Estados Unidos nuestra cultura desalienta el tocarse entre adultos, excepto en el saludo formal o en la intimidad. Por ejemplo, si un hombre besa a otro hombre lo etiquetarán como homosexual y ambos serán criticados socialmente. Por otro lado, tal cosa no sucede en la Argentina, donde es común saludarse de beso entre hombres. La manera en la que resolvemos problemas en el mundo de los negocios en los Estados Unidos es muy diferente en otras culturas.

Por ejemplo, en los Estados Unidos es común que el jefe de una compañía tenga su propia oficina. En cambio, en Japón es común ver al jefe sentado en la cabecera de cualquiera de las mesas de la empresa, trabajando con sus empleados. Las diferencias culturales entre los Estados Unidos y Latinoamérica son muy grandes. He pasado un poco de tiempo en México y sé que las mujeres mexicanas a menudo, en su modo caminar por la calle, hacen alarde de su sexualidad aparentemente de manera inconsciente de lo que están haciendo, y de lo que hacen sentir a los hombres alrededor de ellas.

Lo contradictorio es que estas mujeres son inalcanzables. Su lenguaje corporal dice una cosa, pero el mensaje que recibes cuando te acercas es todo lo contrario. La razón por la que esto sucede es que en América Latina hay ciertas reglas no escritas que uno debe seguir. Como resultado de esto, las mujeres allí se sienten parcialmente seguras con la exhibición de este tipo de comportamiento. La impresión que la mujer latina mexicana crea para los extranjeros produce una inmensa confusión en la mente. Por un lado te dicen “mira que buen espécimen soy”, mientras que de manera verbal te dicen: “lo siento, pero no soy fácil”. Estas expresiones son universales. Interpretar el lenguaje corporal puede ser confuso, como lo ilustro en la historia de la siguiente sección de su entrenamiento.